
Serrar círculos muchas veces no es lo que decíamos, preferimos un fantasma presente a un ser ausente, es como si una ilusión falsa o poco certera nos hiciera tener una mirada sin lagrimas, como si huyéramos del dolor que el adiós nos pudiera causar, vivimos de la ilusión y lo poco concreto, pero nos encontramos en un soporte que se desmorona en cualquier momento ¿será la mejor manera de pararse frente al mundo?
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