Mi lugar en tu lugar


Muchas veces esperamos demasiado de las personas, pero ¿acaso somos capaces de intercambiar su lugar y hacer lo que esperamos que ellos hagan? Es la mejor pregunta que nos podríamos hacer, para ver si es en vano la espera, podemos estar ahí mucho tiempo esperando lo que jamás sucederá. Las cicatrices ajenas se ven sencillas, pero si las trasladamos a nosotros nos podemos dar cuenta que en realidad es mas prefunda de lo que creíamos.

Preferimos callar


La pregunta suele ser ¿Cuándo? Y suspiramos como si el alma se separara de nosotros. ¿Que tan grande puede llegar a ser el orgullo como para perder a ese ser que nos quita el sueño? La soledad nos puede invadir mas de una vez, pero aun así no reconocemos, vemos las cosas y soñamos mas de una noche estrellada recordando a un ser que no esta tan lejos, pero que los hechos lo han dejado ver como distante.
Serrar los ojos nos ayuda para recordar un instante del pasado como si fuese hoy, pero aun así preferimos callar.

Cupido


Muchas veces creemos en un cupido y su aprendiz, quizás esa es la mejor forma de explicarnos cuando sentimos que la persona que nos tiene en una nube no esta con nosotros. Es como si el aprendiz de cupido disparo mal la flecha y le diera a otro, que no eras tu precisamente, nos damos mil vueltas para responder esa pregunta endemoniada “¿y porque el no esta a mi lado?”. ¿Cómo cupido tiene un ayudante tan incompetente?“y así sucesivamente seguimos haciéndonos tantas preguntas, llegamos a insultar a cupido muchas veces, llamando a sus antepasados, pero, ¿en realidad existe cupido o es solo una historia como muchas otras y si existiera, no seria raro que mandara a su aprendiz en vez de ir el personalmente?.

Alimentar el miedo


Muchas veces solemos vagar con la mente, preguntándonos mil cosas, buscando mil respuestas y sin encontrarlas o al menos creemos no hacerlo. El mundo puede bloquearnos e inundar nuestras mentes con supuestos hipotéticos, que más que una ayuda alimentan nuestros miedos, pero la pregunta es ¿Qué nos causa ese miedo central? ¿A que le tememos? Vagamos en nosotros mismos sin tener respuestas y hablamos cuando en realidad debemos callar ¿Tan deseosas son neutras dudas que somos capaces de naufragar sin pensar antes de hacerlo? ¿Acaso las heridas pueden llegar a ser aun mas profundas? ¿Ese miedo fue causado por nuestros sentimientos o por algo que nosotros mismos hemos hecho? Quizás envés de buscar tantas respuestas en lugares ajenos, seria mas sano ver si nosotros podemos responderlas primero. Muchas veces nuestro inconciente es el que tiene las respuestas y por miedo no logramos verlo.

Sin aterrizaje seguro


Bajar de una nube no es fácil cuando vas en pleno vuelo, pero suele ser lo mejor cuando esta la opción de caer de golpe.
He caído muchas veces en mi vida y llorado muchas mas.
Solemos ilusionarnos con facilidad y inflar un globo para ampliar el vuelo, pero a veces es mejor desinflarlo de apoco para no sufrir las consecuencias de un vuelo sin aterrizaje seguro
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Lo que en realidad puede ser


El miedo puede llegar a ser nuestro peor enemigo
¿nunca has pensado que la vida va rotando para darnos nuevas oportunidades?
para que dejarlas ir nuevamente
¿acaso aremos que venza nuestro orgullo para volver al quizás, sin ver lo que pudo haber sido?,
es fácil agachar la mirada o serrar los ojos, pero . .
.¿en realidad es solo eso lo que queremos?
Para que dejar las cosas en pausa nuevamente, si podemos avanzar como en realidad queremos y quisimos.
Saquemos ese escudo que suele ser el que nos bloquea con frecuencia y por esta vez veamos lo que en realidad puede llegar a ser,
sin un talvez entre líneas.
Tiremos las cartas y sigamos avanzando,
no dejemos que ese miedo interior sea el que bloque una vez más lo que en realidad sentimos.

No me dejes sin un beso de despedida


Muchas veces nos consolamos a nosotros mismos, lloramos desde nuestras almas sin poder sacarlas a fuera, esas lágrimas van rompiendo cosas en nuestros adentros y no logramos decirlo por miedo a algo que muchas veces creemos no saberlo. Escuchamos y sonreímos mientras nuestro corazón se destroza escuchando un eco que repite con claridad, “dile lo que sientes, el igual lo siente quizás” pero no somos capaces de hacerlo. Sentimos un miedo enorme al pensar que podemos perder a ese ser sin antes abrir nuestras almas, sentimos que se aleja pero no nos atrevemos a pararlos, hoy te dije “que bueno, estoy feliz por ti” pero pensé “que tristeza pensar que no te veré y quizás no vuelva a compartir la dulzura con tigo”. Hoy te grito en silencio un fuerte NO ME DEJES SIN UN BESO DE DESPEDIDA y le pongo punto a esto, para no seguir soñando lo que puede llegar a ser imposible. Ahora solo me queda decirte un asta siempre y que mi corazón esta con tigo.