No me dejes sin un beso de despedida


Muchas veces nos consolamos a nosotros mismos, lloramos desde nuestras almas sin poder sacarlas a fuera, esas lágrimas van rompiendo cosas en nuestros adentros y no logramos decirlo por miedo a algo que muchas veces creemos no saberlo. Escuchamos y sonreímos mientras nuestro corazón se destroza escuchando un eco que repite con claridad, “dile lo que sientes, el igual lo siente quizás” pero no somos capaces de hacerlo. Sentimos un miedo enorme al pensar que podemos perder a ese ser sin antes abrir nuestras almas, sentimos que se aleja pero no nos atrevemos a pararlos, hoy te dije “que bueno, estoy feliz por ti” pero pensé “que tristeza pensar que no te veré y quizás no vuelva a compartir la dulzura con tigo”. Hoy te grito en silencio un fuerte NO ME DEJES SIN UN BESO DE DESPEDIDA y le pongo punto a esto, para no seguir soñando lo que puede llegar a ser imposible. Ahora solo me queda decirte un asta siempre y que mi corazón esta con tigo.

1 comentario:

Mónica Garrido dijo...

cuando es imprtante dejar una ueya siempre dejara una marca y si fue importanter laelancolia es la que pone en duda si es bueno ver y besar o no y el miedo es el que coibe